mario benedetti

Mario Benedetti (Si Dios fuera mujer)

lunes, 18 de mayo de 2009

historia inconclusa

Poesía de Paúl Jerez

En el desierto de tus manos
que no tocan
de tus labios que no besan
de tu cuerpo que no siente
y tus ojos que no miran,
se encuentran inquebrantables
versos de frases omnipresentes
frases sin sentido
y palabras inconclusas,
para pertenecer al cuarto mundo,
en donde la energía se confunde con el viento
aparecen cataclismos de temores rotos,
me embarco en el tren de la desidia
con el credo en mi boca,
no le culpo a mi padre
que marco con cruces mi destino.


¿Para que morir en tus ojos morenos, si la noche me llena de dolor?
no encantaran más tus ojos en mis ojos
tus labios en mis labios,
hacia donde va tu mirada, hacia donde camina el dolor
fuiste del viento, mas no fuiste mía
detén el tiempo con tus alas de terciopelo
porque le temo a la soledad, esa soledad de tu ausencia.

Ya me voy, no tengo rumbo fijo
me quedo con tus palabras, no se hacia donde voy.
Desde tus ojos me mira un niño, yo le miro
mientras pienso en aquellos versos taciturnos
rodeados de dolor, dolor aquel que causo tu desprecio.

Amo el amor que reparte besos,
amo el amor tierno y fugaz
ese amor que nunca fue nuestro
amor que quiere ser parte de la divinidad,
amor sacro que despoja envidias.
Se cierra la página de esta historia inconclusa,
mi historia sin fin.

lunes, 6 de abril de 2009

Mas fuerte que mil palabras

Poesía de Paúl Jerez

Cuando regrese intentando buscar la soledad,
estarás en mis ojos, en mi frenesí,
para detener las manecillas del reloj
divagando en tu sonrisa
plenamente como una dulce voz
que riega las flores de mi jardín.

Tu cuerpo huele a viento,
a libertad;
y me pregunto que
manía la mía de descifrar
los códigos de tu belleza;
sublime en el fondo.

Mis manos escriben
lo que me dicta tu alma,
dejo mis versos en tu cuerpo,
mis noches y mi paz.

Saberte que eres inmortal,
musitar tu nombre
sinónimo de verdad,
dame tu presente
para construir el muro
que sostiene nuestro futuro
y quitar todas las incertidumbres,
dame un millón de noches blancas,
tu mirada franca y generosa
que no le teme a la muerte.

Como imaginarte entre tanta gente
construyendo teoremas desde el fondo
de tus labios,
te halle entre mis pasos
flotando en el silencio
del frío espejo,
como el sonido del violín
escucho tu voz
que me llama,
dame tu tiempo
para volar en tu cuerpo,
embarcarnos en el barco
hacia Venus,
dame tus lagrimas,
tu silencio
que es mas fuerte que mil palabras.

martes, 24 de febrero de 2009

CANTO DE LOS ANDES


Poesía Paúl Jerez

En el alegre páramo
el solitario viento de las hojas
invade el cielo melancólico.
Bajan por la colina los pastores
entre esquilas de frío, por los cultivos
bajo el blanco silencio de las nubes,
en medio de yerbas y flores
enciende el sol su fulgoroso resplandor,
para contemplar las aguas del callado lago
que emerge entre los valles;
ovejas bajan en grupos
acompañados por la suave y espesa niebla
donde se pierde la noche.
Las manos del hombre que trabaja
en la madre tierra que lo vio nacer;
se escucha música traída desde los andes
para alegrar la nostalgia de viejos recuerdos,
no soy nada , solo nube y cielo,
canto y arena
en donde el ocaso se pierde,
para dejarnos notas musicales
entonadas por el pequeño jilguero,
que se pierden en las casas del pequeño pueblo.

lunes, 16 de febrero de 2009

Cesar Vallejo. El canto del hombre por el hombre


Dedicado a los desesperados. Los que amo. Los que alumbran. Los que no se conforman con el orden del mundo.

Cesar Vallejo nació en marzo de 1892 («Yo nací un día en que Dios estuvo enfermo») en Santiago de Chuco, Trujillo, Perú. De sangre española e india. Moriría en París en 1938, convertido ya, por derecho propio, en el más grande poeta latinoamericano.

«Me moriré en París con aguacero,/ un día del cual tengo ya el recuerdo./
Me moriré en París - y no me corro-/ tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.»

(«Mi amargura cae Jueves»— escribió en otra oportunidad...).

Cesar Abraham Vallejo, el menor de doce hermanos. (A los cuatro primeros se los llamaba «los viejos», a los cuatro siguientes «los mayores» y a los cuatro últimos «los pequeños»). Uno de «los pequeños» fue inmortalizado, tras su pérdida, en el poema «A Miguel»:

«Hermano, hoy estoy en el poyo de la casa, / donde nos haces una falta sin fondo! / Me acuerdo que jugábamos esta hora, y que mamá / nos acariciaba: "Pero hijos..." »

A los 26 años, César Vallejo publica «Los heraldos negros»:

« Hasta cuándo estaremos esperando lo que/ no se nos debe... »
«Y cuándo nos veremos con los demás, al borde/ de una mañana eterna, desayunados todos!»

El apasionado Vallejo que está a punto de usar un arma de fuego en una disputa amorosa.

«Amada, en esta noche tú te has crucificado/ sobre los dos maderos curvados de mi beso;/ y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,/y que hay un viernes santo más dulce que ese beso.»

En 1920 es encarcelado durante 112 días. Allí escribirá muchos de los poemas que integrarán su revolucionario poemario «Trilce».

Viaja a París.
Trata a Picasso, al gran poeta chileno Vicente Huidobro y a los surrealistas.

CÉSAR VALLEJO SOBRE HUIDOBRO Y LAS VANGUARDIAS:
«Citar el creacionismo de Vicente Huidobro, interpretación del pensamiento. No copia la vida, sino que la transforma, Huidobro; pero la transforma viciándola, falseándola. Es educar a un niño malo para hacerlo bueno, pero al transformarlo, se llega a hacer de él de un muñeco de lana con dos cabezas o con rabo de mono, etc. Esto hacen todas las escuelas artísticas: surrealismo, etc. »

Su revolucionario giro del lenguaje tiene el pulso del siglo tanto como el de su pueblo:

«Una nueva poética: transportar al poema la estética de Picasso. Es decir: no atender sino a las bellezas estrictamente poéticas, sin lógica, ni coherencia, ni razón. Como cuando Picasso pinta a un hombre y por razones de armonía de líneas o de colores, en vez de hacerle una nariz, hace en su lugar una caja o una escalera o vaso o naranja.»

«Barroco industrial» definió el ensayista Jean Cassou. Tal la operación de lenguaje que realiza en Trilce.

«Vallejo es el inaugurador de una actitud de terrorismo poético sobre la lengua española (en su poesía, cuando aparece la lengua ordinaria, tiene el carácter de cita)» escribe Enrique Ballón. Pronto, al gesto poético inaugural de Vallejo, siguiendo las vanguardias del siglo, vendrían las operaciones de lenguaje de Vicente Huidobro y Oliverio Girondo.

«He almorzado solo ahora, y no he tenido/ madre, ni súplica, ni sírvete, ni agua, / ni padre que en el facundo ofertorio/ de los choclos, pregunte para su tardanza/ de imagen, por los broches mayores del sonido. »
(XXVIII, Trilce)



APUNTES DE CÉSAR VALLEJO
«Yo quiero que mi vida caiga por igual sobre todas y cada una de las cifras(44 kilos) de mi peso.»
«...Y lábrase la raza en mi palabra...» verso de Nostalgias Imperiales, una de las partes en que divide «Los heraldos negros».

«¿Quizá el tono indoamericano en el estilo y en el alma?»
«¡Cuidado con la substancia humana de la poesía!»
«Descomposición o vivisección del proceso de creación de un poema.»
«Lorca es andaluz ¿Por qué no tengo yo el derecho de ser peruano? ¿Para que me digan que no me comprenden en España? Y yo, un austríaco o un inglés, comprendemos los giros castizos de Lorca y compañía.»




IMÁGENES. ANÉCDOTAS. Vallejo diciendo que Rubén Darío «es su padre» (lo que da una idea de la importancia del legado modernista del gran nicaragüense). Vallejo recitando borracho en Humahuaco y gritándole al auditorio «Yo voy a ser más grande que Rubén Darío. »

«No es poeta el que hoy pasa insensible a la tragedia obrera. Paul Valery, Maeterlicnk no lo son.»

Vallejo en París:
Desde 1929 convive con Georgette Vallejo.
El poeta peruano, como periodista, tiene entrada a los teatros, conciertos, exposiciones, y frecuenta los cafés en boga. En el primer semestre de 1927 exclama:
«Todo esto no es ni yo ni mi vida».

Eternamente inconformista, polemiza con surrealistas, imaginistas y marxistas. «Mi dilema es el de todos los días: o me vendo o me arruino» escribe en una carta.

«Mi padre duerme. Su semblante augusto/ figura un apacible corazón/ ahora está tan dulce/ Si hay algo en él de amargo, seré yo.»

El poeta de Trujillo, el canto del hombre por el hombre.

«Mi madre me ajusta el cuello del abrigo, no porque empieza a nevar sino para que empiece a nevar.»

Viaja a la Rusia stalinista, a la España de la guerra civil.

Con aliento pre existencialista en versos como:
«Haber nacido para vivir de nuestra muerte» o «Murió mi eternidad y estoy velándola. »



El arte poética de Vallejo debe ser inseparable de la vida. Reivindica poetas tan disimiles como Whitman y Rimbaud, tal vez porque ambos están unidos por diferentes acciones vitales o vitalistas que los aleja de los escritorios. Critica severamente a los escritores burgueses, de proezas metafóricas y vida cómoda. Elogia a Apollinaire y , según se cuenta, visita seguido la casa donde vivió Mallarmé. Embiste contra Gabriela Mistral y Pablo Neruda. Polemiza con quien tal vez sea el otro gran poeta latinoamericano: el chileno Vicente Huidobro.

En la poesía de Cesar Vallejo tiembla Latinoamérica toda, con dimensiones de Universalidad.


«Hoy me gusta la vida mucho menos, /pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.»


«Un hombre pasa con un pan al hombro/ ¿Voy a escribir, después, sobre mi doble?
Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza/ ¿Innovar, luego, el tropo, la metáfora?»
«...jamás tan cerca arremetió lo lejos...», en palabras del poeta.

viernes, 13 de febrero de 2009

Mario Benedetti: El eterno enamorado




Perfil literario
Mario Benedetti: el eterno enamorado
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SU VIDA. Mario Benedetti nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de Toros, Tacuarembó, Uruguay, fruto del matrimonio entre Brenno Benedetti y Matilde Farrugia. La economía familiar se vio seriamente afectada por un engaño que sufrió el padre de Mario y así con tan solo 4 años, la familia se trasladó a Montevideo.

A partir de 1935 empieza a trabajar en la compañía Will L. Smith, en la que hará prácticamente de todo: contabilidad, cajero, taquígrafo, vendedor. Entre los años de 1938 y 1941 vivió en Buenos Aires.

De vuelta a su natal Montevideo se integró a la redacción del semanario Marcha, donde laboró como periodista.

En 1957 escribió La víspera indeleble, de la que no venderá ni un solo ejemplar, aunque los ánimos que le darán algunas personas, como Juan Cunha, un poeta que trabajaba en el diario Marcha (le dijo "Es un mal libro de un buen poeta"), le empujó a escribir Solo mientras tanto, del que esta vez venderá nueve ejemplares, un porcentaje infinitamente mayor que el del anterior libro.

Fue en 1949 cuando escribió su primer libro de cuentos Esta mañana, y en él empieza a dibujar los personajes por excelencia "Benedittianos", es decir, varones y mujeres poco interesantes que se meten en amores o desamores tampoco demasiado interesantes.

Fue con su segunda novela, La Tregua, que adquirió fama internacional. Esta última fue traducida a 19 idiomas, además de haber sido llevada al cine, al teatro, a la radio y a la televisión. Pese a que en el año de 1973 partió a un exilio de 12 años, Benedetti destacó por ser uno de los escritores más leídos de América Latina. En 1987 fue galardonado por Amnistía Internacional con el premio Llama de Oro por Primavera con una esquina rota.

RINCÓN DE HAIKUS. En este compendio de 224 poemas, Benedetti narra algunas anécdotas, opiniones y experiencias ordinarias. "Simplemente el haiku clásico, como forma lírica, se me figuró siempre un desafío", afirma el autor en su libro. Para el escritor uruguayo las poesías haiku siempre fueron fascinantes. Pero no fue hasta que vio una publicación de Julio Cortázar (Salvo el crepúsculo) que se animó a iniciarse en este campo.

LA TREGUA. La cotidianidad gris y rutinaria, marcada por la frustración y la ausencia de perspectivas de la clase media urbana, impregna las páginas de esta novela que, adoptando la forma de un diario personal, relata un breve período de la vida de un empleado viudo, próximo a la jubilación.

POEMAS DE OFICINA. De tono cotidiano y existencial, como afirman muchos críticos, Poemas de oficina fue publicado en el año de 1956, dos años después de haber sido nombrado director del semanario Marcha.

CUADERNO CUBANO. En este texto, Benedetti incluye algunos poemas, artículos y entrevistas basados en su exilio en Cuba. Todos desde su punto de vista y experiencia profesional durante su estadía en ese país.

CRÓNICA DEL 70. Texto compuesto por diversos editoriales políticos publicados en el semanario Marcha, donde trabajó. En su mayoría, el texto está escrito como un poema inédito y tres discursos pronunciados durante la campaña del Frente Amplio.

OTRAS OBRAS. Inventario, Gracias por el fuego, La muerte y otras sorpresas, El desexilio y otras conjeturas, Despistes y franquezas.

¿Por qué Mario?


Por qué Mario Benedetti? Mario se justifica por si mismo, sólo hace falta tener la disposición de dedicarle 5 minutos y ponerse a leer "Sábado de Gloria" y entonces te entrará la sensación de querer leer más de él o simplemente la sensación de haber descubierto a un gran escritor. Otra razón importante es que es mi escritor favorito, que cuando empiezo a leer un libro nada más acabar uno de Mario siento que no disfruto lo mismo, me parece tremendamente lúcido, impresionantemente brillante. Esta es una buena oportunidad de conocerlo un poco, si aún no se le conoce, o de descubrir nuevas cosas si es que se le ha seguido hasta ahora.
En los libros de Mario nos vamos a encontrar personajes cotidianos, en los que podremos ver a gente conocida e incluso familiarizarnos con alguno de ellos. Mario abarca al hombre en todos sus aspectos: el amoroso, el afectivo, el solidario y también el político, pero no hay que reducirle este aspecto únicamente, menos aún si observamos su enorme bibliografía (repleta de novelas, cuentos, poesía (mucha y nunca suficiente poesía), ensayos, artículos periodísticos y yo no sé si hay más géneros pero si los hay seguro que hay trabajos de Mario.

Aunque es inevitablemente ese aspecto, el político, es el que se tiene más presente cuando se habla de Mario (por lo menos cuando hablan los periodistas con Mario), ya que es en este frente en el que se entabla la lucha que Mario jamás rehuirá, porque nadie te va a atacar por lo que pienses de amor o de la amistad, o del próximo prójimo, pero si por tus opiniones políticas y más si como él, quieres cambiar las cosas para salir del ostracismo al que se ha condenado a América Latina (donde hay únicamente un gobierno de izquierdas, Cuba), o que la ha condenado E.E.U.U., sociedad por la que Mario no tiene gran simpatía desde su viaje del 59.



Mi opinión es que si no es tan conocido en España (aunque cada vez lo va siendo más) es por esa manía maravillosa de ser fiel a sí mismo y a sus ideales y a no venderse para vender. Eso nos ha proporcionado discusiones inolvidables como la que sostuvo con su tocayo, Vargas Llosa y que discurrió a lo largo del 84 con las páginas de "El País" como testigo y que aquí transcribimos con una única salvedad, la historia parte de un artículo de Vargas Llosa en la revista italiana Panorama el 2 de Enero del 84.


También me quedo con un detalle de él, no quiere ser protagonista, es tan bueno que no le hace falta decirlo (como Cela :)), ni se ve obligado a hacer ningún tipo de excentricidad para llamar la atención (Paquito Umbral) y la vida le sirve para aprender de ella, para evolucionar y no para estancarse como recuerda muchas veces en una pintada que vio una vez: " Cuando supe todas las respuestas, me cambiaron las preguntas".


Su obra, aunque él siempre dirá que no hay que confundir a sus personajes con él mismo, está repleta de personajes, anécdotas, situaciones, ... que también forman parte de su biografía. Ejemplos hay muchísimos y él y sus padres estaban constantemente de mudanzas (como en "La Borra del Café") y "Los Pocitos" existieron, como en el cuento y tantas otras anécdotas que Mario aprovechó en sus cuentos y novelas donde pudo no haberlo hecho y en la poesía, donde no hay otro remedio.

Cada vez se encuentran más cosas de él y donde antes había unos pocos links, ahora podemos encontrarlos por decenas. A pesar de esa Bibliografía enorme, para empezar y si no se tiene tanto interés por la política, por "La Borra del Café" y por su selección de Cuentos, que se pueden encontrar en edición de bolsillo por menos de mil pelas (6 dólares para los que nos leen por el canal internacional).

También tengo que comentar, porque no me queda otro remedio las poesías que hay sobre Laura Avellaneda y Martín Santomé, personajes de su libro "La Tregua" que es el mas alabado por la crítica y que complementan la novela y la enriquecen, es un lujo un escritor que puede hacer esto. La elección de las poesías no es muy original y he optado por las más conocidas. Hay más en el link +mario (pinchando en la foto de la página anterior). El cuento no es el mejor, es típico de Mario y se encuentra en Montevideanos, uno de sus primeros libros de cuentos. Se encuentra en esa recopilación de cuentos de 900 pelas que sugerí antes.

jueves, 12 de febrero de 2009

FIN DEL SIGLO: LA POESÍA MODERNISTA


1.- El fin del siglo XIX podría caracterizarse por la pérdida de grandes poetas, como Bécquer, Zorrilla o Campoamor, de no ser por la aparición de una nueva generación, cuyos tres principales representantes serían Manuel Reina, Ricardo Gil o Salvador Rueda.
En sus poemas se obsevará un interés por temas como el lujo, la sensualidad, el erotismo, etc.

Ricardo Gil (1858-1908) publica en 1898 un segundo libro de poesía, La caja de música, de fondo becqueriano y gusto por los temas orientales. Aparecen los paraísos artificiales, en obras como Morfina: la adicción a esta droga sirve para consideraciones morales poco convincentes.

Manuel Reina Montilla (1856-1905), nació en Córdoba. En La vida inquieta (1894), muestra influencias de Baudelaire o E.A.Poe. Escribe sobre temas culturales o posrománticos, como la bacanal o el baile de máscaras.

Salvador Rueda Salvador Rueda, malagueño, (1857-1933) es, probablemente, el más brillante poeta de este grupo. De 1883 es su libro En tropel. Cantos españoles y su poema "Catalepsia", sobre temas relacionados con el espiritismo.

Son precursores del Modernismo, cuyo esplendor los condenó al olvido.
El almeriense Francisco Villaespesa (1877-1936), autor de La copa del rey de Thule (1898) o Tristitiae rerum (1906), nos permite comprender la mala reputación -vicio y depravación sexual, moral o social- que para la burguesía de la época tuvo el Modernismo.

2.- Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (1867-1916) fue el primer poeta de su tiempo en España. Nació en Nicaragua y vivió en Chile y Argentina, viajando a España o a París esporádicamente. Desde 1898 se instala en España, residencia que sólo abandonará poco antes de su muerte, para volver a Nicaragua.

En 1888 aparece Azul..., libro que recoge prosas (cuentos) y versos del poeta, y que hace referencia en el título al poeta francés Mallarmé. Sus páginas anuncian la consagración del Parnasianismo -movimiento francés que rindió culto a las formas- en España.
Azul... en segunda edición
dedicada a Juan Valera


Prosas profanas (1896) es su segunda obra maestra y justifica la opinión de que Rubén sacó a la poesía española de la crisis producida por la desaparición de Bécquer.

El tono de este libro era nuevo para la literatura española. Mostraba la asimilación del Parnasianismo francés, en poemas como la Sonatina; el trato directo con Verlaine, en su Responso; el interés por la civilización griega, en el Coloquio de los centauros, aunque filtrada por los jardines rococós de Versailles; la atracción por el esoterismo, en Las ánforas de Epicuro, sección añadida a la segunda edición; el medievalismo, que alcanza, incluso, al título del libro, el gusto por lo exótico, el erotismo de Ite, missa est, etc.
Cantos de vida y esperanza
A ello se unían las estrofas y versos menos frecuentes: el alejandrino -de 14 sílabas-, con el que se juega a reproducir las rimas del soneto, que, incluso, se recoge en versos de arte menor, etc. Este libro consagraba a Rubén Darío.

Rubén Darío Cantos de vida y esperanza (1905) es la obra cumbre del nicaragüense. A los poemas en que el erotismo se mezcla con la muerte -Lo fatal- se añade una preocupación por el futuro de lo hispano, frente a la amenaza de Estados Unidos. Quedan composiciones parnasianas, como la Marcha triunfal, pero existe conciencia del futuro político.
Rubén cambió la poesía española con nuevos temas, palabras y posibilidades culturales.

3.- La poesía de Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936) pasa, a veces, desapercibida por lo extenso del resto de su obra. Nació en Galicia, en Villanueva de Arosa, y fue una persona compleja, absorta en la estética y contradictoria en política.

Valle-Inclán, visto
por Ignacio Zuloaga En 1930 decide agrupar bajo el título Claves líricas la práctica totalidad de sus poesías. Comienzan con Aromas de leyenda (1907), que refleja, con preocupación estética y artificiosa, el paisaje gallego, rematando con versos en esa lengua los finales de sus poemas.

El pasajero (1920) transmite el decadentismo de su época y las confusas y caóticas ideas que Valle-Inclán recogió de la teosofía. Se abre con una serie de "rosas", que arrebatan con su verso hinchado y sorprendente, aunque un tanto inconsistentes.
Cubierta de Ricardo Baroja
para una obra
de Valle-Inclán
La obra maestra en la poesía de Valle-Inclán es La pipa de kif (1919), donde los elementos modernistas se deforman hasta lo grotesco. Es el único ejemplo poético que dejó su autor del esperpento, género casi exclusivamente teatral. La pipa de kif es, para muchos, el callejón sin salida al que llega la estética parnasiana del decadentismo modernista. Su último poema, Clave XVII. La tienda del herbolario, es un canto a las drogas, paraísos artificiales de esta generación.


4.- "Tío modernista" llamaron algunos de sus enemigos a Miguel de Unamuno y Jugo (1864-1936), nacido en Bilbao. Pese a la crítica que el propio autor hizo del Modernismo, le consideraron modernista en el sentido religioso: algo así como hereje o, al menos, reformista. Él cultivó esta imagen. Su evolución política fue de la izquierda o el anarquismo hacia un individualismo difícil de clasificar. Su personalidad fue una oposición constante a todo lo que existía. En política combatió el nacionalismo vasco de Sabino Arana, la Dictadura de Primo de Rivera y el golpe de estado de Franco, tras un breve momento de indecisión.
Su poesía participa de características similares: interés por el contenido frente a la forma, predominio de la idea, búsqueda de lo vital y lo ideológico, mezcla del pensamiento y el sentimiento, etc. Esto se traduce en una ruptura de los moldes convencionales, en una poesía desnuda, en un lenguaje directo y en una necesidad de expresarse por encima de todas las normas lingüísticas y literarias. Sus temas: la familia, la patria, la muerte, la vida eterna y, en definitiva, la existencia humana.
Su primer libro, Poesías, se publica en 1907. Mucho antes, Unamuno había recbido el espaldarazo de Juan Valera. En esta primera obra plantea ya su poesía como necesidad de expresión y muestra que este es el género en que destacó con más brillo, en poemas como Credo poético.

En 1911 aparece el Rosario de sonetos líricos, que supuso para él una dedicación absoluta a la literatura. Entre sus obras más sorprendentes leemos El Cristo de Velázquez (1920). Sus confesiones -así consideró él toda su lírica- continúan en Andanzas y visiones españolas, De Fuerteventura a París y Romancero del destierro, entre 1922 y 1927.

A partir de 1928 y hasta su muerte, se dedicó al Cancionero/Diario poético, póstumo y complicado de interpretar, aunque es su obra maestra en poesía.
Portada del primer
libro de Poesías
de Unamuno
Leyó a los ingleses Coleridge, Wordsworth y William Blake, junto a Byron o Keats; a los italianos Leopardi, Dante -siempre-, y a su admirado Kierkegaard. Estudió a Bécquer. Unamuno se proyecta directamente sobre Antonio Machado e, indirectamente, sobre generaciones de poesía de posguerra hasta nuestros días.


5.- En la Península, los poetas elaboraron revistas literarias, entre las que destaca Helios (1903-1904). Estaba fundada por el poeta Gregorio Martínez Sierra (1881-1947) y por María Martínez Sierra, su esposa y autora de algunos trabajos firmados por el marido, Pedro González-Blanco, Ramón Pérez de Ayala (1880-1962), que inició su carrrera poética con La paz del sendero en 1904), y, por el alma de la revista, Juan Ramón Jiménez.

Sus páginas trataban de política -con artículos de Ortega y Gasset-, de filosofía -de Nietzsche (1844-1900), filósofo de moda de esta generación, a Plotino (205-270)- de teosofía, de literatura europea o americana, pero, sobre todo, de poesía y literatura.
Renacimiento (1907)
Entre sus colaboradores aparecen los nombres de Alejandro Sawa, Manuel y Antonio Machado, Miguel de Unamuno e, incluso, Rubén Darío. Algunos de ellos los trataremos a continuación.

Portada de Ninfeas El espíritu de la revista volvió en 1907, con Renacimiento, publicación que duró un año aproximado.

6.- El andaluz universal Juan Ramón Jiménez Mantecón (1881-1958) nació en Moguer. Fue crucial en su vida y obra el año 1900, en que recibe el reconocimiento en Madrid de Rubén Darío y de Francisco Villaespesa, pero la muerte de su padre lo sumió en un estado de crisis del que apenas se repondría a lo largo de su vida. Sus primeras obras, Ninfeas (1900), Arias tristes (1903) o, incluso, Poemas májicos y dolientes (1911) siguen la corriente simbolista de paisajes y soledades. El simbolismo, de origen francés, buscó el conocimiento del alma humana, a través de sus equivalencias.
Una segunda etapa -acaso anunciada desde 1911- comienza con su Diario de un poeta reciencasado de (1916), escrito al contraer matrimonio en Estados Unidos con la americana Zenobia Camprubí. De este libro parte su poesía intelectual, su imagen del mar como símbolo y su reflexión sobre los nombres. Eternidades (1916-17) presenta la lucha por la precisión semántica, en su célebre poema ¡Intelijencia, dame / el nombre exacto de las cosas! y el análisis de su poesía en Vino, primero, pura. Escribe una poesía desnuda, esencialista, quizá simbolista o impresionista. Entre 1914 y 1917 redacta su prosa poética Platero y yo.
Edición del Diario
de un poeta reciencasado

Edición de 1953 de Platero y yo Los años 30 son los de la República y la Guerra Civil, que obliga al poeta y a Zenobia a instalarse en Estados Unidos, con frecuentes viajes a Hispanoamérica, hasta su instalación en Puerto Rico, donde terminaron sus vidas. Ya antes de este traslado, Juan Ramón había iniciado una línea poética en que lo intelectual evolucionaba hacia lo teológico. El poeta logra un universo -su poesía- del que él será Dios o creador de Dios. Desde La estación total -escrito desde 1923 a 1936- a Dios deseado y deseante (1949) asiste a su divinización, en una línea próxima a Unamuno. Ríos que se van, en los años 50, recoge la realidad de la muerte, ya ensañada en 1956 en su esposa, Zenobia, muerte que no suavizó la concesión del Premio Nobel ese mismo año. Dos más viviría Juan Ramón Jiménez.

7.- Los hermanos Manuel y Antonio Machado vivieron estrechamente unidos. Reconocemos hoy la superioridad literaria del segundo sobre el primero.

Antonio Machado Ruiz (1875-1939) nació en Sevilla. Estudió en la Institución Libre de Enseñanza, donde trabajó su padre, y vivió en Madrid, Segovia, Baeza y, especialmente, en Soria. Su defensa de la República y su militancia en el Partido Socialista le obligaron a retirarse a Valencia en la Guerra Civil. De allí marchó a Francia, donde murió en 1939. Se le ha utilizado, a veces con exceso, como un simbolo de la libertad política española.
Edición ampliada
de Soledades
(Leer "Yo voy soñando caminos")

En 1902 publica Antonio Machado sus Soledades, que en 1907 se reeditan como Soledades. Galerías. Otros poemas. Es, acaso, el mejor ejemplo de simbolismo en la poesía española. Refleja al poeta caminando por un campo o un parque, entregado a sus ensoñaciones, mezclando el paisaje con sus pensamientos, a la hora del crepúsculo. Aparecen motivos como la fuente, símbolo de vida, con la que dialoga.

Edición de Campos de Castilla Campos de Castilla (1912) se abre con un autorretrato, en que el poeta se considera al margen de la poesía de su época, y muestra, después, la profunda influencia que Unamuno había ejercido desde 1903 -en las páginas de Helios- para que Antonio escribiese una poesía más sentida y directa. Estos poemas reflejan sus ideas sobre Castilla, como tierra agreste y brutal. Soria es el objeto de estas observaciones. Su dureza quedó posteriormente suavizada cuando la realidad se impuso sobre las observaciones de Unamuno y por la muerte de su joven esposa soriana Leonor.

Un intento de imitar el Romancero tradicional es el relato incluido en este libro La tierra de Alvargonzález, que, previamente, había escrito en prosa.
Nuevas Canciones (1924) es un libro complejo y muy variado, que muestra el afán de este poeta por renovarse constantemente. Retoma temas anteriores, como Soria o la copla popular, pero se observa un tono casi experimental en máximas filosóficas, pensamientos, etc., apuntados en breves poemas de cuatro versos. Es la influencia de Henry Bergson y, en otra medida, del portugués Fernando Pessoa, en el Cancionero apócrifo, sobre varios poetas que pudieron haber existido.

Se recuerda como estrofa machadiana una combinación de versos de siete y once sílabas -la silva tradicional-, usada con libertad absoluta, que permite al poeta una expresión cómoda y directa.
Cubierta de Juan Gris para Alma
La poesía de Manuel Machado Ruiz (1874-1947) es objeto frecuente de recuperaciones y de olvidos. Haber militado en el bando franquista le perjudicó, a diferencia de su hermano. Su primera obra importante es Alma (1900), que se refunde en 1907 como Alma. Museo. Los Cantares y se abre con su autorretrato Adelfos. Son brillantes sus descripciones de cuadros, en libros como Apolo (Teatro pictórico) (1911).